jueves, 9 de julio de 2009

CURSO DE MEDITACIÓN. Segunda sesión.


FÓRMULA MÁGICA PARA ELIMINAR LOS PUNTOS DE TENSIÓN DURANTE LA RELAJACIÓN DEL CUERPO: NO HAY QUE HACER GRANDES ESFUERZOS, SÓLO LOCALIZARLOS, DARSE CUENTA DE QUE ESTÁN. AL OBSERVALOS ATENTA Y DESAPASIONADAMENTE LA TENSIÓN SE DILUYE POR SI MISMA CASI DE FORMA AUTOMÁTICA.


Ejercicio: Cada uno de los asistentes pide permiso para entrar en un estado de armonía con el propósito de la reunión. Empezamos haciendo un barrido atento de nuestro cuerpo para localizar puntos de tensión. Lo hacemos en silencio, de abajo a arriba, cada uno a su propio ritmo. Somos muy sistemáticos y detallistas en nuestra exploración. No olvidamos ni obviamos ninguna zona por pequeña que sea. Observamos también aspectos como la postura y la respiración. Cuando localizamos un punto con exceso de tensión, ponemos en él nuestra atención. Notamos que esta simple operación hace que el punto se relaje por si mismo. En el proceso de soltar podemos ayudarnos de la espiración y con ligeros movimientos de las partes rígidas o tensionadas. Si vienen bostezos o suspiros, no los retenemos, los dejamos fluir libremente. Cuando estamos seguros de que todo el cuerpo está relajado, nos damos permiso para meditar y centramos nuestra atención en la respiración. Sea como sea, no intentamos controlarla, SÓLO LA OBSERVAMOS.

SI NUESTRA RESPIRACIÓN ES ACELERADA, NOS DAMOS CUENTA DE QUE NUESTRA RESPIRACIÓN ES ACELERADA. SI NUESTRA RESPIRACIÓN ES LENTA, NOS DAMOS CUENTA DE QUE NUESTRA RESPIRACIÓN ES LENTA. SI NUESTRA RESPIRACIÓN NO ES ACELERADA NI ES LENTA, NOS DAMOS CUENTA DE QUE NUESTRA RESPIRACIÓN NO ES NI ACELERADA NI ES LENTA…

NO CONTROLAMOS, NO FORZAMOS, NO INTENTAMOS CONSEGUIR UN ESTADO DETERMINADO... DEJAMOS QUE LA MEDITACIÓN SE DESARROLLE POR SI MISMA. NOSOTROS FLUIMOS EN ELLA CON UN ÁNIMO DE ABANDONO, DE NO RESISTENCIA


PROFUNDIZANDO EN LA RELAJACIÓN.
Relajarse es mucho más que conseguir un momento agradable, fantaseando con que nos ha tocado la lotería, o que somos un artista famoso, o un ser muy espiritual, que hacemos o conseguimos esto o aquello. Tampoco es tumbarse y decir: “¡Ya estoy relajado!”. Hay que hacerlo con toda nuestra atención y gran detalle. Con la práctica cada vez necesitamos menos tiempo para completar el proceso y logramos una mayor eficacia. APRENDEMOS A SENTIR EN NOSOTROS MISMOS LAS SEÑALES UNÍVOCAS QUE EMITE NUESTRO CUERPO AL ESTAR RELAJADO.

  • Cuerpo en general: durante la actividad normal, el cuerpo genera adrenalina (analgésico natural) para soportar la tensión. La adrenalina eleva el cuerpo. Al relajarse se suspende la segregación de adrenalina y EL CUERPO SE PEGA AL SUELO, SE HACE PESADO. Sin embargo, pasados unos minutos es normal pasar a una SENSACIÓN DE LIGEREZA, COMO SI EL CUERPO FLOTARA. Al dejar de segregar los analgésicos naturales durante la relajación, también es posible y normal que aparezcan puntos de tensión o dolor que habían pasado inadvertidos durante la actividad normal.

LOS PUNTOS DE TENSIÓN/DOLOR FOCALIZADOS O REPETITIVOS SON UN MENSAJE DEL CUERPO: NUESTRA FORMA DE VIDA NO ES LA ADECUADA

  • Respiración: durante un esfuerzo físico se precisa una gran cantidad de aire. Al disminuir el ritmo metabólico durante la relajación, cada vez necesitamos menos oxígeno. LA RESPIRACIÓN SE VA HACIENDO MÁS LENTA Y FLUIDA, PARECE QUE VAYA A DETENERSE. Sentimos la tendencia a soltar el aire completamente y que la respiración pasa del pecho a la zona abdominal.
  • Musculatura: la sangre sale de la musculatura interior, donde era necesaria para afrontar el esfuerzo, y se dirige hacia la piel. SENTIMOS QUE LOS MÚSCULOS SE ABLANDAN. UNA SENSACIÓN DE HORMIGUEO Y CALOR INUNDA NUESTRA PIEL.
  • Sistema digestivo: en la actividad normalmente se cierra, en la relajación se libera. SENTIMOS COMO FLUYEN NUESTROS JUGOS INTESTINALES O QUE EL ESTÓMAGO EMPIEZA A RUGIR.
  • Sistema circulatorio: relacionado con la demanda de oxígeno, AL BAJAR EL RITMO METABÓLICO DISMINUYE LA PRESIÓN ARTERIAL.
  • Sistema nervioso: se relaja. SENSACIÓN DE LIBERACIÓN Y ABANDONO.
  • Otros efectos de la relajación: mayor salivación, menor presión en la zona de los ojos que puede hacer que éstos se vuelvan llorosos…

Sean cuales sean las sensaciones, cada uno tiene que aprender a sentir la relajación en si mismo, pero, en general:

LA RELAJACIÓN DEL CUERPO HACE QUE LA MENTE ESTÉ MÁS DESPIERTA Y PERCEPTIVA. UNA COSA AYUDA A LA OTRA. LA SENSACIÓN DE LIBERTAD SE EXTIENDE POR TODO EL SER COMO POR VASOS COMUNICANTES. MEDITAR SERÁ MÁS SENCILLO

Con la práctica diaria vamos integrando esa sensación de relajación en nuestro interior, lo que permitirá que podamos volver a ella de forma espontánea y natural simplemente dándonos la orden: “¡Voy a relajarme!”. Además podremos hacerlo siempre que queramos, con independencia del momento o situación que estemos viviendo, porque:

LICENCIARSE EN RELAJACIÓN ES LLEVARLA CADA VEZ MÁS A LA VIDA DIARIA, REALIZANDO CUALQUIER ACTIVIDAD

OBTENEMOS EL DOCTORADO CUANDO SENTIMOS QUE REALIZAMOS TODAS LAS ACTIVIDADES DE NUESTRA VIDA CON EL MÍNIMO DE ENERGÍA NECESARIA. EL ESFUERZO JUSTO, NI MÁS NI MENOS

AUNQUE PUEDA PARECER CONTRADICTORIO, POR APLICACIÓN DE LA LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO OBTENEMOS EL MÁXIMO RENDIMIENTO

ENTONCES LA VIDA FLUYE Y NOSOTROS CON ELLA

Ejercicio para practicar en la vida normal: Escogemos una actividad cualquiera, como preparar un tentempié, bajar o subir una escalera, vestirnos, lavar los platos… Es recomendable que, para empezar, le demos un principio y un final a este tipo de ejercicios. Ponemos la atención en observar todos nuestros movimientos el tiempo que dure su realización. ¿Nuestros movimientos son fluidos y cómodos? ¿Se producen de forma brusca, a tirones? ¿Gasto más energía de la necesaria o consigo realizarlos de forma armónica?

PUEDE PARECER QUE UN SOLO MOMENTO NO CONTRIBUYA EN EXCESO A AUMENTAR NUESTRO NIVEL DE ESTRÉS. PERO, HAY QUE TENER PRESENTE QUE A LO LARGO DEL DÍA SON MILES LOS MOMENTOS. ¿Y EN UN AÑO? ¿Y EN DIEZ AÑOS?

Ejercicio para practicar en la vida normal: partiendo de la misma base que en el ejercicio anterior, nos damos la orden de relajar nuestro sistema nervioso. Realizamos la actividad escogida, poniendo toda nuestra atención en realizarla a conciencia, disfrutando de todas las sensaciones.

MANTENERNOS PRESENTES EL MAYOR TIEMPO POSIBLE DISMINUYE NUESTRO ESTADO DE TENSIÓN Y MEJORA NUESTRA SALUD

Ejercicio final: relajación y meditación en silencio. Nos damos la orden interior de relajar nuestro sistema nervioso. Después, simplemente… no hacemos nada. Nuestra atención se sitúa en la conciencia, en un espacio libre de pensamientos. Ahí nos abandonamos, descansamos en libertad… Al salir de la meditación, lentamente vamos sintiendo la presencia del cuerpo. Agradecemos toda la energía recibida. Procuramos despedirnos con maneras suaves e intentando mantener ese estado…

Fin de la segunda sesión.

No hay comentarios: