lunes, 24 de agosto de 2009

CURSO DE MEDITACIÓN. Tercera sesión.


Ejercicio: Adoptamos una postura cómoda. Dedicamos unos minutos a observar nuestro cuerpo, liberando puntos de tensión y haciendo que se relaje. Cada uno lo hace a su ritmo. Cada cierto tiempo, volvemos a comprobar la postura. Hacemos que esta se vaya haciendo cómoda de dentro hacia fuera, sin imágenes preconcebidas. Cuando sentimos que el cuerpo está preparado, nos damos autorización para entrar en un estado energético acorde con el propósito de la reunión, escogemos libremente un objeto de concentración y nos abandonamos a la meditación...


PROFUNDIZANDO EN LA CONCENTRACIÓN.

La concentración se produce de forma natural en múltiples ocasiones en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, por lo general, sucede que en esos momentos no nos damos cuenta de que estamos concentrados. Mucho menos somos capaces de apreciar cuales son los mecanismos que hacen que lo estemos. Simplemente, en nuestra cabeza tenemos asumido que hay momentos en los que podemos concentrarnos y otros en los que no. Con esta creeencia casi siempre tendemos a buscar fuera a los culpables de nuestra falta de concentración: demasiado ruido, gente poco amable, un suceso traumático... Cada vez que requerimos ese estado, nos engañamos a nosotros mismos intentando controlar las formas externas: buscamos un lugar aislado, creamos un ambiente tranquilo, con una música relajante... Luego, si por cualquier circunstancia nuestro retiro es violado, sentiremos la angustia por la tarea no finalizada; o el enfado, al creernos con los suficientes y válidos motivos cómo para ponernos como auténticos energúmenos.

LO PRIMERO QUE HAY QUE ENTENDER ES QUE LA CONCENTRACIÓN ES UN PROCESO INTERNO. MEDIANTE LA MEDITACIÓN ESTAMOS APRENDIENDO A DESARROLLAR NUESTRA CONCENTRACIÓN, DESDE SU ORIGEN, DESDE DENTRO

Si empezamos a observarnos, rápidamente nos daremos cuenta de que nos concentramos de forma espontánea cuando algún hecho o actividad capta nuestro sincero interés. A veces puede ser algo que nos produce placer, como un buen libro, una película, una comida apetitosa, la fragancia de una flor... Otras veces podrá ser una circunstancia negativa: un insulto que hemos recibido, el trato de nuestro jefe, un problema relacionado con una deuda, la desaparición de un ser querido, un dolor corporal...

AUNQUE PUEDA PARECER EXTRAÑO, DISFRUTAMOS TANTO CONCENTRÁNDONOS EN LAS CIRCUNSTANCIAS POSITIVAS DE NUESTRA VIDA COMO EN LAS NEGATIVAS. A LA MENTE NO LE GUSTA NO ESTAR ATRAPADA EN ALGO, NECESITA DISTRAERSE Y EN AMBOS CASOS LO QUE HACEMOS ES TAPAR NUESTRO VACIO INTERIOR

Incluso cuando creemos que ante un acontecimiento hemos estado concentrados, si nos observamos con detalle veremos que la mayoría de veces no es así. Por ejemplo, nos proponemos concentrarnos en disfrutar de la fragancia de una rosa. Comprobamos que en una primera inhalación de su aroma nuestros sentidos están atentos. En ese momento los pensamientos están relegados a un segundo plano y nosotros sentimos plenamente. Inmediatamente después, aunque sigamos con la flor pegada a nuestro olfato, nuestra atención se separa y se dirige hacia cualquier otro pensamiento. Y así continuamente... ¿Cuántas veces leyendo un libro hemos tenido que volver atrás al comprobar que nuestra mente se encuentra atrapada en otros asuntos?, o , escuchando a alguien nos damos cuenta de que no sabemos lo que nos ha dicho.

AL CONCENTRARNOS EN UN OBJETO DURANTE LA MEDITACIÓN ESTAMOS APRENDIENDO A PRACTICAR LA ATENCIÓN SELECTIVA. LA CREACIÓN DE PENSAMIENTOS SE RALENTIZA Y EL SENTIR PREDOMINA SOBRE EL PENSAR

Cuando meditamos concentrados en un objeto no quiere decir que los pensamientos tengan que desaparecer. La mente es creadora por naturaleza y los pensamientos siempre están ahí, pero...

ES IMPORTANTE DARSE CUENTA DE QUE NO ESTAMOS OBLIGADOS A PRESTAR ATENCIÓN A TODO LO QUE OCURRE EN NUESTRA MENTE. AUNQUE POR TRADICIÓN TENEMOS LA CREENCIA DE QUE HAY CIERTOS PENSAMIENTOS DE LOS QUE NO ES POSIBLE ESCAPAR, DEBEMOS SABER QUE SIEMPRE TENEMOS EL PODER DE DECIDIR A QUE PENSAMIENTOS HACEMOS CASO

SIEMPRE SOY YO ELIGIENDO MIS PENSAMIENTOS

EN FUNCIÓN DE LOS PENSAMIENTOS QUE ESCOJO VOY GENERANDO MI EXPERIENCIA DE VIDA

EL AUTÉNTICO SABIO NO ES EL QUE HA APRENDIDO A DEJAR DE PENSAR, SI NO AQUEL QUE ES CAPAZ DE DIRIGIR SU PENSAMIENTO

Por ejemplo, si al meditar me concentro en la llama de una vela, me doy cuenta de que hay otras cosas alrededor: una mesa, sillas, objetos varios... Si estoy meditando, atento y concentrado, estos son como sombras borrosas que están en la periferia y no captan mi interés.

APRENDO A DESARROLLAR LA ATENCIÓN CONTINUADA, CON PRÁCTICA Y DISCIPLINA. CUANDO MEDITO LA MENTE NO ESTÁ EN BLANCO, SI NO QUE SABE EXACTAMENTE DONDE ESTÁ, ES SUPER-CONSCIENTE

En una primera fase de nuestro aprendizaje, la meditación no es sin esfuerzo. Estamos desarrollando un auténtico trabajo que consiste en volver al objeto de meditación cada vez que nos damos cuenta de que nos hemos apartado de él. UNA Y OTRA VEZ. Hacemos esta operación las veces que haga falta, pero de forma desapasionada, sin castigarse: "No voy a poder...", "Mejor lo dejo y lo intento más tarde...". Simplemente, me doy cuenta y vuelvo, me doy cuenta y vuelvo...

LA VERDADERA DIFICULTAD EN LA MEDITACIÓN NO SON LAS DISTRACCIONES, SI NO NUESTRA REACCIÓN ANTE ELLAS

Por ejemplo, estoy en el salón de casa intentando concentrarme en la respiración. De pronto, escucho un grito en la calle. ¿Cómo reacciono?. ¿Me molesto? -"Vaya desfachatez"-. ¿Emprendo alguna acción? -"Debería pedirles que tengan un poco de respeto"-. ¿Me vengo abajo con mi propósito? -"Así es imposible, mejor lo dejo"-. ¿Intento controlar el suceso? -"A partir de mañana será mejor que cierre la ventana. O, quizás sea mejor que medite en la habitación del fondo que es más tranquila"-. La realidad es que un grito de un segundo puede seguir resonando en nuestro interior al cabo de varios minutos. No hay que perder de vista nuestro trabajo: ME DOY CUENTA Y VUELVO, ME DOY CUENTA Y VUELVO. NADA MÁS...

Otra posible dificultad puede encontrarse en el hecho de que el objeto de concentración escogido, de entrada, pueda resultar, digamos, 'poco interesante' desde el punto de vista de nuestra preconcebida escala de valores. "¿Qué gano con estar aquí observando mi respiración? Puedo aprovechar mejor mi tiempo si organizo lo que voy a hacer después en la oficina...". Con la práctica iremos encontrando nuevas sensaciones y seremos capaces de apreciar más detalles en cualquier objeto de concentración que escojamos.

Cuando empezamos a meditar cobramos conciencia del poco control que en realidad tenemos sobre nuestra mente. Eso puede hacernos sentir cierto desanimo, pero aún así tenemos la tendencia a justificarlo y darlo por un hecho normal. Al fin y al cabo, nos sentimos avalados por la cantidad de cosas que hemos conseguido en nuestra vida. También por el hecho de que la mayoría de las personas se encuentran exactamente igual que nosotros. Pero tenemos que tener confianza en nuestro trabajo, porque:

EL ESTADO DE PENSAMIENTOS DISPERSOS NO ES EL ESTADO NATURAL DE LA MENTE. EN ESE ESTADO LA MENTE ESTÁ FUERA DE CONTROL

TODO SE CREA EN EL CIELO DE LA MENTE. EN SU SUPERFICIE LOS PENSAMIENTOS FORMAN UNA NUBE ESPESA QUE NO PERMITE VER MÁS ALLÁ. A MEDIDA QUE DESARROLLAMOS LA VISIÓN PENETRANTE EMPEZAMOS A APRECIAR ALGUNOS CLAROS ENTRE LAS NUBES. FINALMENTE NOS DAMOS CUENTA DE QUE LA MENTE ES UN CIELO CLARO Y DIÁFANO, DONDE CON EL RABILLO DEL OJO PODEMOS OBSERVAR LAS SOMBRAS QUE DEJAN LAS NUBES QUE APARECEN Y DESAPARECEN EN SU PERIFERIA

Si no estamos concentrados, puede ocurrir que consigamos estados de relajación divagando sobre cosas agradables. ESTO ES BUENO, PERO NO ES MEDITAR. Nuestra mente sigue siendo vulnerable a las perturbaciones, y no podremos relajarnos cuando la situación cambie.

Si podemos dejar de satisfacer a nuestra fantasía, aunque sólo sea unos segundos, poco a poco desarrollaremos más poder de concentración. En ese estado, un sólo minuto de concentración en una meditación de veinte minutos es un gran logro. En la práctica meditativa siempre hay beneficios desde el primer momento.

CADA INSTANTE DE CONCENTRACIÓN ES UN MOMENTO DE LIBERACIÓN PARA NOSOTROS, Y, POR TANTO, UN GRAN ÉXITO. ESE ES EL AUTÉNTICO TRABAJO EN MEDITACIÓN

EN EL MOMENTO EN QUE SOMOS CAPACES DE ESTAR CONCENTRADOS NOS HACEMOS UNO CON EL OBJETO. ES UN ESTADO DE ABSORCIÓN EN EL QUE DESAPARECE TODO LO QUE NOS RODEA. APARECE UNA SENSACIÓN DE GRAN ESPACIO Y LUZ. EL CUERPO Y LA MENTE ESTÁN UNIFICADOS Y HAY UNA GRAN CLARIDAD

CON PRÁCTICA Y AUTODISCIPLINA CADA VEZ SEREMOS CAPACES DE PERMANECER CONCENTRADOS POR MÁS TIEMPO

El estado de éxtasis, o samadhi en sánscrito, que se describe en algunas enseñanzas orientales, no es más que el poder permanecer en ese estado de máxima presencia. La paradoja es que, en realidad, todos nosotros estamos experimentándolo contínuamente, sólo que en períodos que duran unos pocos microsegundos: de pronto ante una noticia feliz, con el primer impacto que nos produce un helado, un simple bostezo, un estornudo... Son situaciones en las que, por un breve espacio de tiempo, somos capaces de "perder el control". Eso hace que no podamos apreciarlo, ya que inmediatamente nuestra mente las adorna con más fantasías.

EL AUTÉNTICO SABIO HA DEJADO EL ESTADO DE TRABAJAR EN SU CONCENTRACIÓN PARA PERMANECER EN ELLA. ES COMO DARLE UN GIRO A NUESTRA MENTE: CON LA MENTE HACIA DENTRO SÓLO POTENCIAMOS NUESTRO YO, Y, POR TANTO, MÁS SUFRIMIENTO PARA NOSOTROS Y PARA LOS DEMÁS. EN LA MENTE GIRADA HACIA FUERA SÓLO APARECEN PENSAMIENTOS Y OBJETOS

EN ESTADO DE SAMADHI LA CONCENTRACIÓN ES SUAVE Y NATURAL, YA NO ES NECESARIO EL ESFUERZO

EL ÉXTASIS AFECTA AL CUERPO. NOS LIBERAMOS DE LOS EFECTOS QUE PUEDAN TENER SOBRE EL MISMO NUESTRAS EMOCIONES NEGATIVAS. NO HAY TENSIONES. CUANDO UNIFICAMOS DE ESTA MANERA NUESTRO CUERPO Y NUESTRA MENTE, DESAPARECEN TODAS LAS PREOCUPACIONES Y PODEMOS SENTIR UNA NUEVA VIBRACIÓN DE AUTÉNTICO GOZO QUE RECORRE TODO NUESTRO CUERPO. EN ESE ESTADO LA CURACIÓN PROFUNDA ES POSIBLE

CADA VEZ QUE ESTAMOS CONCENTRADOS, AUNQUE SÓLO SEA DURANTE UN BREVE MOMENTO, ES COMO SI NO ESTUVIERAMOS EN ESTE MUNDO. DESDE ESA PERSPECTIVA ES POSIBLE OBSERVAR AL YO. EN EL APARTADO DE RELAJACIÓN APRENDIMOS QUE AL PONER NUESTRA ATENCIÓN SOBRE UN PUNTO DE TENSIÓN PARECE COMO SI ESTE SE DILUYERA. PODER OBSERVAR AL YO ES EL PRINCIPIO DEL CAMBIO PROFUNDO

NOSOTROS DECIDIMOS: POR UN MICROSEGUNDO O POR SIEMPRE

Ejercicio final:

Adoptamos una postura cómoda y dedicamos unos minutos a observar el cuerpo con detalle. Vamos liberando puntos de tensión y relajándolo. Revisamos nuestra postura y vemos si nos permite respirar libremente. Corregimos si notamos que de alguna manera nuestra postura dificulta la entrada o salida de aire. Nos damos permiso para meditar escogiendo nuestra respiración como objeto de concentración. No la controlamos, sólo la observamos con curiosidad. No pensamos en ella, sólo la sentimos. Notamos como el aire entra por nuestras fosas nasales, como el pecho se infla con cada respiración, como se detiene un momento antes del soltar todo el aire. Advertimos, por ejemplo, aspectos tales como la diferencia de temperatura del aire cuando entra y cuando sale. Nos damos cuenta de los posibles cambios que se vayan produciendo en los pequeños detalles, sin ponerles nombre ni buscarles una explicación. Para ayudarnos en el proceso de esta práctica vamos a ir contando cada respiración (uno, dos, tres...). Si nos descontamos, no pasa nada, volvemos a empezar (uno, dos, tres...). Si sentimos sueño podemos movernos para corregir un poco la postura, y seguimos...

Finalmente, realizamos unas pocas respiraciones profundas. Si queremos podemos agradecer toda la energía recibida. Vamos saliendo lentamente de la meditación. Dedicamos un minuto a observar si nuestro estado es el mismo que el que teníamos antes de empezar. Procuramos despedirnos con maneras suaves, intentando mantener ese estado el máximo de tiempo posible...

Fin de la tercera sesión.


jueves, 9 de julio de 2009

CURSO DE MEDITACIÓN. Segunda sesión.


FÓRMULA MÁGICA PARA ELIMINAR LOS PUNTOS DE TENSIÓN DURANTE LA RELAJACIÓN DEL CUERPO: NO HAY QUE HACER GRANDES ESFUERZOS, SÓLO LOCALIZARLOS, DARSE CUENTA DE QUE ESTÁN. AL OBSERVALOS ATENTA Y DESAPASIONADAMENTE LA TENSIÓN SE DILUYE POR SI MISMA CASI DE FORMA AUTOMÁTICA.


Ejercicio: Cada uno de los asistentes pide permiso para entrar en un estado de armonía con el propósito de la reunión. Empezamos haciendo un barrido atento de nuestro cuerpo para localizar puntos de tensión. Lo hacemos en silencio, de abajo a arriba, cada uno a su propio ritmo. Somos muy sistemáticos y detallistas en nuestra exploración. No olvidamos ni obviamos ninguna zona por pequeña que sea. Observamos también aspectos como la postura y la respiración. Cuando localizamos un punto con exceso de tensión, ponemos en él nuestra atención. Notamos que esta simple operación hace que el punto se relaje por si mismo. En el proceso de soltar podemos ayudarnos de la espiración y con ligeros movimientos de las partes rígidas o tensionadas. Si vienen bostezos o suspiros, no los retenemos, los dejamos fluir libremente. Cuando estamos seguros de que todo el cuerpo está relajado, nos damos permiso para meditar y centramos nuestra atención en la respiración. Sea como sea, no intentamos controlarla, SÓLO LA OBSERVAMOS.

SI NUESTRA RESPIRACIÓN ES ACELERADA, NOS DAMOS CUENTA DE QUE NUESTRA RESPIRACIÓN ES ACELERADA. SI NUESTRA RESPIRACIÓN ES LENTA, NOS DAMOS CUENTA DE QUE NUESTRA RESPIRACIÓN ES LENTA. SI NUESTRA RESPIRACIÓN NO ES ACELERADA NI ES LENTA, NOS DAMOS CUENTA DE QUE NUESTRA RESPIRACIÓN NO ES NI ACELERADA NI ES LENTA…

NO CONTROLAMOS, NO FORZAMOS, NO INTENTAMOS CONSEGUIR UN ESTADO DETERMINADO... DEJAMOS QUE LA MEDITACIÓN SE DESARROLLE POR SI MISMA. NOSOTROS FLUIMOS EN ELLA CON UN ÁNIMO DE ABANDONO, DE NO RESISTENCIA


PROFUNDIZANDO EN LA RELAJACIÓN.
Relajarse es mucho más que conseguir un momento agradable, fantaseando con que nos ha tocado la lotería, o que somos un artista famoso, o un ser muy espiritual, que hacemos o conseguimos esto o aquello. Tampoco es tumbarse y decir: “¡Ya estoy relajado!”. Hay que hacerlo con toda nuestra atención y gran detalle. Con la práctica cada vez necesitamos menos tiempo para completar el proceso y logramos una mayor eficacia. APRENDEMOS A SENTIR EN NOSOTROS MISMOS LAS SEÑALES UNÍVOCAS QUE EMITE NUESTRO CUERPO AL ESTAR RELAJADO.

  • Cuerpo en general: durante la actividad normal, el cuerpo genera adrenalina (analgésico natural) para soportar la tensión. La adrenalina eleva el cuerpo. Al relajarse se suspende la segregación de adrenalina y EL CUERPO SE PEGA AL SUELO, SE HACE PESADO. Sin embargo, pasados unos minutos es normal pasar a una SENSACIÓN DE LIGEREZA, COMO SI EL CUERPO FLOTARA. Al dejar de segregar los analgésicos naturales durante la relajación, también es posible y normal que aparezcan puntos de tensión o dolor que habían pasado inadvertidos durante la actividad normal.

LOS PUNTOS DE TENSIÓN/DOLOR FOCALIZADOS O REPETITIVOS SON UN MENSAJE DEL CUERPO: NUESTRA FORMA DE VIDA NO ES LA ADECUADA

  • Respiración: durante un esfuerzo físico se precisa una gran cantidad de aire. Al disminuir el ritmo metabólico durante la relajación, cada vez necesitamos menos oxígeno. LA RESPIRACIÓN SE VA HACIENDO MÁS LENTA Y FLUIDA, PARECE QUE VAYA A DETENERSE. Sentimos la tendencia a soltar el aire completamente y que la respiración pasa del pecho a la zona abdominal.
  • Musculatura: la sangre sale de la musculatura interior, donde era necesaria para afrontar el esfuerzo, y se dirige hacia la piel. SENTIMOS QUE LOS MÚSCULOS SE ABLANDAN. UNA SENSACIÓN DE HORMIGUEO Y CALOR INUNDA NUESTRA PIEL.
  • Sistema digestivo: en la actividad normalmente se cierra, en la relajación se libera. SENTIMOS COMO FLUYEN NUESTROS JUGOS INTESTINALES O QUE EL ESTÓMAGO EMPIEZA A RUGIR.
  • Sistema circulatorio: relacionado con la demanda de oxígeno, AL BAJAR EL RITMO METABÓLICO DISMINUYE LA PRESIÓN ARTERIAL.
  • Sistema nervioso: se relaja. SENSACIÓN DE LIBERACIÓN Y ABANDONO.
  • Otros efectos de la relajación: mayor salivación, menor presión en la zona de los ojos que puede hacer que éstos se vuelvan llorosos…

Sean cuales sean las sensaciones, cada uno tiene que aprender a sentir la relajación en si mismo, pero, en general:

LA RELAJACIÓN DEL CUERPO HACE QUE LA MENTE ESTÉ MÁS DESPIERTA Y PERCEPTIVA. UNA COSA AYUDA A LA OTRA. LA SENSACIÓN DE LIBERTAD SE EXTIENDE POR TODO EL SER COMO POR VASOS COMUNICANTES. MEDITAR SERÁ MÁS SENCILLO

Con la práctica diaria vamos integrando esa sensación de relajación en nuestro interior, lo que permitirá que podamos volver a ella de forma espontánea y natural simplemente dándonos la orden: “¡Voy a relajarme!”. Además podremos hacerlo siempre que queramos, con independencia del momento o situación que estemos viviendo, porque:

LICENCIARSE EN RELAJACIÓN ES LLEVARLA CADA VEZ MÁS A LA VIDA DIARIA, REALIZANDO CUALQUIER ACTIVIDAD

OBTENEMOS EL DOCTORADO CUANDO SENTIMOS QUE REALIZAMOS TODAS LAS ACTIVIDADES DE NUESTRA VIDA CON EL MÍNIMO DE ENERGÍA NECESARIA. EL ESFUERZO JUSTO, NI MÁS NI MENOS

AUNQUE PUEDA PARECER CONTRADICTORIO, POR APLICACIÓN DE LA LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO OBTENEMOS EL MÁXIMO RENDIMIENTO

ENTONCES LA VIDA FLUYE Y NOSOTROS CON ELLA

Ejercicio para practicar en la vida normal: Escogemos una actividad cualquiera, como preparar un tentempié, bajar o subir una escalera, vestirnos, lavar los platos… Es recomendable que, para empezar, le demos un principio y un final a este tipo de ejercicios. Ponemos la atención en observar todos nuestros movimientos el tiempo que dure su realización. ¿Nuestros movimientos son fluidos y cómodos? ¿Se producen de forma brusca, a tirones? ¿Gasto más energía de la necesaria o consigo realizarlos de forma armónica?

PUEDE PARECER QUE UN SOLO MOMENTO NO CONTRIBUYA EN EXCESO A AUMENTAR NUESTRO NIVEL DE ESTRÉS. PERO, HAY QUE TENER PRESENTE QUE A LO LARGO DEL DÍA SON MILES LOS MOMENTOS. ¿Y EN UN AÑO? ¿Y EN DIEZ AÑOS?

Ejercicio para practicar en la vida normal: partiendo de la misma base que en el ejercicio anterior, nos damos la orden de relajar nuestro sistema nervioso. Realizamos la actividad escogida, poniendo toda nuestra atención en realizarla a conciencia, disfrutando de todas las sensaciones.

MANTENERNOS PRESENTES EL MAYOR TIEMPO POSIBLE DISMINUYE NUESTRO ESTADO DE TENSIÓN Y MEJORA NUESTRA SALUD

Ejercicio final: relajación y meditación en silencio. Nos damos la orden interior de relajar nuestro sistema nervioso. Después, simplemente… no hacemos nada. Nuestra atención se sitúa en la conciencia, en un espacio libre de pensamientos. Ahí nos abandonamos, descansamos en libertad… Al salir de la meditación, lentamente vamos sintiendo la presencia del cuerpo. Agradecemos toda la energía recibida. Procuramos despedirnos con maneras suaves e intentando mantener ese estado…

Fin de la segunda sesión.

jueves, 2 de julio de 2009

CURSO DE MEDITACIÓN. Primera sesión.


Ejercicio: Pequeña meditación en silencio de cinco minutos. Cada uno de los asistentes pide permiso para entrar en un estado de armonía con el propósito de la reunión.

SER.
Cuerpo – Mente - Alma

¿QUÉ ES LA MEDITACIÓN?
El cuerpo está relajado, libre de tensiones. La mente está tranquila y alerta a las sensaciones del momento. El alma está en paz. TODO ES UNO Y EL SER ESTÁ CENTRADO Y EN EQUILIBRIO.

¿POR QUÉ MEDITAR?
Cada persona debe responder a esta pregunta, pero con la práctica tiene que observarse una mejoría general en aspectos tales como: insomnio, jaquecas, relaciones, más fuerza para cambiar la dieta o dejar vicios anquilosados, cambios de actitud, menos estrés, mayor tranquilidad y más paz interior, más simplicidad, mejor calidad de vida… No es fácil encontrar una justificación, y menos aún que esta sea válida para todo el mundo, pero sí podemos valorar en nosotros mismos los resultados de una práctica continuada.

  • Afirmación científica: Una interpretación puede ser engañosa, mas nunca puede serlo la realidad de un resultado.
  • Afirmación filosófica: No aceptar la realidad mantiene la mente esclavizada del sufrimiento.

MEDITACIÓN NO ES RELAJACIÓN.
  • Relajación: el cuerpo está relajado pero la mente divaga, fantasea de una cosa a la otra, o puede incluso que no sepamos en que estamos pensando. La situación puede ser agradable, pero la mente está fuera de control.
  • Meditación: el cuerpo está relajado, la mente esta tranquila y concentrada, alerta. Armonía con las sensaciones del momento.

PROTOCOLO BÁSICO DE LA MEDITACIÓN.
  • Relajación: tomar conciencia del cuerpo y diluir las tensiones del mismo.
  • Meditación: elegimos un objeto de meditación y no lo dejamos. Si nos apartamos del objeto, tomamos conciencia de ello y volvemos al mismo. Relajamos la mente con ATENCIÓN-CONCENTRACIÓN.
  • Salir de la meditación: volvemos a tomar conciencia del cuerpo y salimos lentamente de la meditación procurando mantener ese estado.

TIPOS DE MEDITACIÓN.
Hay muchos, pero el proceso es muy parecido en la mayoría. La principal diferencia suele residir en el objeto de meditación escogido:
  • Respiración.
  • Conciencia corporal.
  • Mantras.
  • Afirmaciones.
  • Visualizaciones.
  • Objetos sensoriales: naturaleza, música, vela, sonido…
  • Meditación trascendental y meditación analítica.

NO HAY UN TIPO DE MEDITACIÓN MEJOR, SI NO UN TIPO DE MEDITACIÓN QUE ME ESCOGE A MÍ


POSTURA.
Sentado en una silla o en el suelo, de pie, caminando, acostado… Los ojos pueden estar cerrados o abiertos. Lo principal es tener la espalda recta y estar cómodos, aunque no demasiado cómodos (meditar no es dormir).

NO HAY UNA POSTURA MEJOR, SI NO UNA POSTURA QUE ME ESCOGE A MÍ


ESTADOS MENTALES.
  • Ondas beta: estado mental normal activo. Ondas cerebrales más rápidas. Los pensamientos van del uno al otro, nos dejamos atrapar por ellos y por las situaciones. Las emociones de todo tipo nos arrastran.
  • Ondas alfa: estado meditativo. Ondas cerebrales más lentas. Fácil de comprobar porque no se pasa de una idea a la otra con tanta rapidez. Puede seguir habiendo pensamientos pero no nos dejamos atrapar por ellos. Podemos manejar mejor todo tipo de situaciones y emociones.
  • Ondas theta y delta: ondas cerebrales del sueño.

SI AGITAMOS EL POSO DE ARCILLA DENTRO DE UNA BOTELLA EL AGUA SE ENTURBIA = SI AGITAMOS LOS PENSAMIENTOS DENTRO DE LA CABEZA LA MENTE SE ENTURBIA (BETA)

ES POSIBLE APRENDER A CULTIVAR EL ESTADO ALFA: EL SENTIR PREDOMINA SOBRE EL PENSAR. SOMOS MENTALMENTE RECEPTIVOS, NO ACTIVOS. AMPLIAMOS NUESTRA PERSPECTIVA Y ESTAMOS ABIERTOS A LA ENERGÍA, A LA SANACIÓN, A LA ACEPTACIÓN Y AL PERDÓN, NO COMO CONCEPTOS SI NO COMO VIVENCIA

FASES EN LA PRÁCTICA MEDITATIVA.
En una primera fase intentamos conseguir una cierta continuidad en la práctica. Ayudas:
  • Interés en comprobar por nosotros mismos los resultados de la práctica, fe y disciplina.
  • Buscar un momento adecuado (primera hora de la mañana, última del día), una postura cómoda, un objeto de meditación que nos sea agradable y un ambiente acogedor y libre de interrupciones sensoriales.
  • Meditar en grupo permite aprovecharnos de la motivación y de la energía colectivas.
En una segunda fase vamos llevando poco a poco la meditación a la vida diaria. Escogemos objetos de meditación cotidianos: un semáforo en rojo, en la estación de tren, esperando el autobús, caminando por la calle… Aunque las circunstancias no sean las ideales: con los ojos abiertos, sin un cojín o postura determinados, con ruido de fondo, rodeado de personas y/o artefactos en plena actividad…

LA MEDITACIÓN SE CONVIERTE EN UNA PRÁCTICA CONTINUA PORQUE HEMOS COMPROBADO POR NOSOTROS MISMOS QUE ES LO QUE NECESITAMOS CUANDO ESTAMOS AGOTADOS, ENFADADOS O DEPRIMIDOS

CUIDADO ESPECIAL.
  • No hay que obsesionarse en conseguir experiencias fuera de lo común, profundas o paranormales. La meditación es SIN EXPECTATIVAS.
  • No hay que aferrarse a las sensaciones o experiencias malas ¡NI BUENAS! Cada meditación es distinta y se desarrolla por sí misma. Aprendemos a FLUIR en cada una de ellas.
  • No hay que castigarse por la falta de resultados o por un progreso lento. La práctica continua... ¡siempre da resultados!, y el problema es medirse con los demás. CADA UNO TIENE SU PROPIO RITMO.
  • No hay que darle forma a la meditación, ni interna ni externamente. No nos hace falta nada que ya no tengamos, y, por tanto, no hay nada que conseguir o que buscar: Meditar es principalmente SOLTAR y hay que hacerlo en total LIBERTAD.

Ejercicio: relajación guiada y pequeña meditación en silencio.

Fin de la primera sesión.